sábado, 27 de noviembre de 2010

Ya lo sabes

El mismo amanecer de escarcha
entre tus manos de tiempo contenido
es una invitación a lo imposible
que nadie puede rechazar,
una rosa que se abre
para adornar esa sonrisa tan perfecta
y un laberinto aún latente
para dos pregrinos de ciudad
que nunca se contentan
con ver por si mismos
prodigios de recuerdos contra el cielo,
que saben que el verdadero prodigio
consiste en mirar a través de otros ojos.

Hay ciudades trazadas
para los solitarios y los tristes
que se abandonan al paseo
y al jodido tiempo que imposible
recuerda leyendas que el amor engastó
con paciencia de usurero
leyendas que son historias
nuestra historia que el tiempo no cierra
y que es eco de todas la lagrimas
que lloran una pérdida,
las rosas se confunden
con las piedras y el cielo
y las nubes hacen creer
que está al alcance de los dedos.

Sin embargo todos los amaneceres anochecen
y todas las ciudades son la misma sin ti.

(ya lo sabes, no te olvido)

viernes, 19 de noviembre de 2010

Dilema

Si continuas al otro lado
te denunciaré por subversivo
o por tenencia ilicita
de cualquier cosa,
por ejemplo de mi calma.


Si insistes en descolgarme
los dias, desbaratandome
el rostro en las mañanas
en los espejos y los espasmos,
deshauciándome los sueños
a horas no lectivas.


Prometo alegar en tu contra
si antes no me devuelves
Septiembre, la paciencia
y cada gramo de ternura.

martes, 9 de noviembre de 2010

Infinidad

Ser yo y ser de todos
dentro por dentro.
Fuerte mas fuerte
ser mia o ser tuya.

Nada, un vacio absurdo.
Yo soy mujer de tierra y alma
tu, no puedes hacerme.

Ser yo, amor en cuerpo,
vivir para crecer contigo,
no para ti,
no para tus ojos.

Dentro, más dentro.
Atrévete a quemarte,
se tu, anda, desnudo.

Hay más, hay más
siempre habrá más de lo que alcanzas...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Donde la razón no existe

Quise volar y volé,
mas allá de la realidad,
donde la razón no existe
y tu rostro se difumina con el aire.

Quise ser arbol y lo fui,
fundé mis pies junto a la tierra;
¿y en que me convertí?

Sombra de un árbol lejano
cuya piel áspera araña el paisaje,
ramas que abrazan al aire
y albergan en su copa un nombre.

Es la soga que estrangula su rama
es la soledad del ahorcado mudo
que balancea su cuerpo
al ritmo insaciable del viento
silueta que rasga el aire...

Y yo sombra, que cuando atardece
expira sus ultimos suspiros
que cuando el ocaso me mata,
es el sol quien me salva
y sobre tu copa, árbol, me resucita.