lunes, 24 de septiembre de 2012

Yo misma II


Cuando una persona se equivoca en su manera de afrontar su realidad, lo único que puede hacer es enmendar ese daño, hay veces que eso es imposible y solo queda pedir perdón. El perdón es una palabra grande y a la vez vacía dependiendo de quien la pronuncie y dependiendo de quien la reciba, la palabra perdón hay veces que brilla y otras que huele a mierda. Las personas; las grandes, y las pequeñas ,las mejores y las peores incluso aquellas que parece que nunca podrían hacerlo; se equivocan, el errar es inherente a nuestra naturaleza es una parte de nuestra esencia, no somos  robots sacados de un libro de Asimov, no estamos programados para acertar siempre, no somos calculadoras pensantes, al menos yo no. Somos amalgamas de sensaciones, momentos y experiencia plantados en un mundo totalmente imperfecto. Hay veces en las que me gustaría pulsar un botón y desaparecer, irme lejos a ese mundo que solo tú conoces o que alguien pulsara conmigo el botón del tiempo y entendiera que las decisiones se toman en base a las circunstancias.
Todos creemos aquello en lo que queremos creer y escuchamos aquello que queremos escuchar. Somos demasiado básicos para determinadas cosas y repetimos patrones de comportamiento similares pero todos en esta vida, y en este mundo que parece que ha perdido la cabeza, nos equivocamos, todos erramos y de la calidad humana de cada uno está el hacer frente a esas imperfecciones. 
La vida es lo que tu tocas y el tiempo pasa igual para todos, pero en función de nuestros actos a unos los va haciendo más viejos y a otros los convierte en inmortales.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Yo misma

Es curioso como las cosas pueden cambiar, de un momento para otro sin fuerza con desdén como un soplo de aire que levanta las hojas del suelo y sin inmutarse barre todo a su paso. Hay cosas que no entendemos y que nunca entenderemos, hay veces que nos vence lo superfluo y nos invita a la vida cómoda de no pensar, de dejarnos llevar por lo que a priori no nos cuesta trabajo asumir, hay veces que somos muy vagos hasta para razonar. Los seres humanos somos limitados hasta el punto de olvidar de un barrido, asi como hace el viento con las hojas, un mundo creado por  momentos reales, de los que hemos sido participes y que nos han hecho sentir la vida en estado puro. 
Me toco la carne de la que estoy hecha, palpo mi piel, mis letras y mis números que desgraciadamente pocas veces cuadran y no me importa, acarició sueños y saboreo momentos recordando a esa niña que en sus sueños queria ser una principita. Soy humana pero no un despojo, soy limitada pero no inmoral, soy pequeña pero no ataco, soy imperfecta pero no cualquier cosa. En el mundo te encontrarás con gente de todo tipo, y no por ello debes agacharte, debes vivir alto, mirando a la luna de frente y enfrentarte a tus miedos siempre y sin dudar. El pasado nos pertenece y nos hace ser lo que somos, seres imperfectos pero a la vez únicos. Nunca olvides quien eres a pesar de las heridas, de los buitres y de los arañazos que la vida va dejando a su paso, en este mundo también existen momentos y personas absolutamente maravilosas.
La vida no está hecha para perderla en chorradas, para cabrearte por putadas o no-putadas ni siquiera para odiar. La vida no consiste en eso, siempre hay tiempo para andar, correr o para cambiar de camino, siempre hay tiempo para esperar. Eres un trozo de piel imperfecta, eres un corazón con vida y quien vive de verdad nunca muere.